La luna de Miami

Cuando se busca una paz y un entendimiento, hay necesidad de despojarse de iras y mezquindades que puedan entorpecer el proceso y enfrentar muchos obstáculos, que van desde atentados como el del 15 de mayo, hasta los disparos de twitter, con los que fustiga a Santos y embriaga a su audiencia, el ex mandatario.

Escuché la entrevista, seguramente influida por la luna de Miami, que le hizo a Uribe la periodista Luisana Ríos, del Canal Soi, de la Capital del Sol. En realidad, no sabíamos la cantidad de beneficios que recibió Colombia, durante su mandato. En ocho años, nos llevó al paraíso. Según él, aquí no quedaba nada por hacer, y Santos debía, como cualquier gallina, dedicarse, únicamente a cuidarle los tres huevitos. La violencia y el terrorismo, estaban en agosto del 2010, aniquilados.

El político antioqueño, parecía poseído y perturbado, cuando enfrentaba las preguntas que hacían referencia a la realidad actual. Su actitud para desestabilizar al país, no tiene límite. Ya empiezan a verse los resultados de su incitación y azuzamiento, con las cartas cruzadas entre miembros de la reserva de la fuerza pública, que proponen separar al Presidente Santos, establecer un gobierno provisional y convocar a elecciones seis meses después. Hechos de tal gravedad, deben ser investigados y sancionados, porque ponen en serio peligro a la democracia.

Para el expresidente, estos dos años de Santos, han pasado sin pena ni gloria, como pasa un haz de luz a través de un cristal, sin romperlo, ni mancharlo. Exhibió su tradicional memoria para recordar sus proezas, pero olvidó todos los atentados que ocurrieron durante sus períodos, cuya lista creo innecesario recordar, ya que han sido relatadas durante estos días. Tampoco se refirió a la interminable corruptela, a las chuzadas, los falsos positivos, las fallidas desmovilizaciones y tantas cosas más, que batieron todas las marcas durante esos 8 años. Imposible, que quien recorre el país desacreditando a su pupilo, no se haya percatado del desastre vial que nos dejó. Tampoco recordó los negociados, AIS y demás, que él no vio, o… Hablar de despilfarro, quien no se dio cuenta de lo que hicieron sus funcionarios, nos pone a pensar que realmente la luna de Miami, desequilibra tanto, o más que la de estas latitudes. Son las perturbaciones lógicas de las añoranzas de un pasado.

gabrielortiz10@hotmail.com

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