A ocho triunfos de la corona de la Serie Mundial

Los Dodgers de Los Ángeles frente a los Cardenales de San Luis, en la Liga Nacional; y los Tigres de Detroit frente a los Medias Rojas de Boston, en la Liga Americana, las dos grandes finales.-

Los Tigres de Detroit frente a los Medias Rojas de Boston

Los Tigres de Detroit frente a los Medias Rojas de Boston

Cuando se iban a iniciar las jornadas de los juegos divisionales, habíamos seleccionados a los Bravos de Atlanta y los Cardenales de San Luis para estar en la final por el título del Viejo Circuito; y a los Medias Rojas de Boston y los Tigres de Detroit, en la disputa por los laureles de Joven Circuito. Y tal como se han dado las cosas, ahora serán los Dodgers de Los Ángeles los encargados de sustituir a los Bravos, en la cita final de la Liga Nacional, cuando los vapulearon en apenas cuatro presentaciones en la serie de semifinal.

Pues bien. Ya estamos en el túnel que nos conducirá a la Serie Mundial. Ni más ni menos, que el ganador de la Cita de Otoño está apenas a ocho triunfos de llevarse la corona del béisbol de las Grandes Ligas de este 2013.

Y en efecto, y antes de que empiecen a disputarse los compromisos de las finales de las dos ligas, digamos que nos inclinamos en creer que los Medias Rojas, de Boston, por la Americana, y los Cardenales, de San Luis, por la Nacional, deben tener a su cargo la final del Clásico de Octubre.

Pero no cabe duda alguna, que hay que esperar a conocer los resultados de las dos finalísimas, que por cierto ya se están disputando, para que todo se convierta en realidad, con dos partidos iniciales en San Luis, en la Nacional; y los dos juegos de arranque en Boston; para jugar los tres siguientes en Los Ángeles y Detroit, respectivamente, para llegar a cinco compromisos. Si son necesarios los desafíos sexto y séptimo de los dos circuitos, se volverán a la casa de los Cardenales y los Medias Rojas, respectivamente

Y un agregado final a esta fase: tenemos la impresión que la final entre Cardenales y Dodgers puede llegar a la cúspide de partidos a jugarse; en cambio, creemos que la otra cita final, entre Medias Rojas y Tigres, puede concluir antes del séptimo compromiso.

En la Americana

Los Atléticos de Oakland denodadamente lucharon, hasta el último out de la última entrada, por capturar el pasaporte para la gran final.

Pero los Tigres jugando en calidad de visitantes, tuvieron una sensacional actuación en Oakland, cuando el formidable lanzador derecho Justin Verlander, amarró por completo a la ofensiva de los muchachos de Bob Melvin, en una verdadera noche de serpentinas, para dejarlos en un raquítico imparable en ocho episodios completos, abandonando el juego cuando su novena ganaba 3 carreras por 0, apoyándose en un cuadrangular para producir dos rayitas, a través del poderoso bate del venezolano Miguel Cabrera, quien medio lesionado y todo, están rindiéndole a su divisa como todos los esperaban.

Los Atléticos de Oakland

Los Atléticos de Oakland

De esta forma, los Atléticos y los Rayas de Tampa se quedaron por fuera de la competencia final, habida cuenta que los Medias Rojas superaron en apenas cuatro juegos a los Rayas, en la otra disputa de las series divisionales de la Liga Americana.

Boston ha encontrado el camino de la victoria, después del desastre de hace un año, cuando ocuparon el frío sótano de su división, sin esperanza alguna de llegar a la postemporada, y en medio de un clima poco confiable y deportivo que se dio desde el banco de juego por todos sus integrantes, lo que ocasionó el despido de su técnico, Bobby Valentine, con 93 derrotas sobre sus hombros; y la debacle que se recordará como la tristeza septembrina de los Medias Rojas, en el 2011, cuando Terry Francona, el hombre que había llevado bajo sus riendas a la novena a dos títulos de Serie Mundial, perdió el control de sus peloteros y el desastre no pudo ser más lamentable.

Con su nuevo timonel al mando, John Farrel, el barco se enderezó y cuando las cosas se hacen bien, el tributo no puede ser mejor que llegar a la gran final de su liga, como lo han alcanzado los Medias Rojas, novena que al concluir la sesiones de entrenamientos en marzo pasado, no acaparaba la atención de los expertos ni de los entendidos para ocupar la casilla en la que se encuentra en los actuales momentos.

Todos mirábamos hacia los Rayas y los Azulejos, al lado de los Orioles de Baltimore, para estar en esta contienda final que se está iniciando en los actuales momentos, porque con los Yanquis de Nueva York pocos les dábamos alguna ventaja para llegar a la cita final, como en efecto ocurrió.

Los Tigres, al mando de Jim Leyland, un veterano de mil batallas desde la conducción de novenas en las Grandes Ligas, vuelven en busca de la consagración definitiva, y para muchos, esta oportunidad puede ser la de la vencida. Empero, para nosotros, los felinos pueden sufrir mucho en la contienda de la finalísima, porque Miguel Cabrera está atravesando un crucial momento en sus condiciones físicas y su cuerpo de lanzadores, en especial de la rotación abridora, tiene que afianzarse mucho frente a un novena que como los Medias Rojas, destrozaron a sus rivales, despachando 178 cuadrangulares en la temporada, para producir las 853 carreras que finalmente los condujo a estar en estos momentos en busca del título de la Liga Americana.

Desde luego, los Tigres saben que tomar ventaja es ganar uno de los dos partidos con que se abre la final en Boston, este sábado 12 de octubre. Y de allí en adelante, la lucha debe ser tan cerrada como los encuentros que desarrollaron frente a los Atléticos de Oakland.

En la Liga Nacional

Veamos entonces qué es lo tiene la Liga Nacional para su gran final, cuando los Dodgers de Los Ángeles y los Cardenales de San Luis, jugarán a todas luces una tanda definitiva, llena de expectativas y seguramente, de muy buen béisbol, cuando se enfrenten a partir de este viernes 11 de octubre, por la corona del Viejo Circuito.

Los Dodgers de Los Ángeles frente a los Cardenales de San Luis

Los Dodgers de Los Ángeles frente a los Cardenales de San Luis

Nadie dudaba de que los Cardenales dieran la lucha que los han ungido entre los mejores clubes de este 2013, pero la verdad es que, adicionalmente al béisbol que han desarrollando sobre los campos de juego, la novena de San Luis tiene el bagaje y el talento suficiente para pensar seriamente en que el título puede quedarse en sus manos.

En una sana combinación de peloteros llenos de capacidad, con destreza y con mucha habilidad sobre los diamantes, los Cardenales han fijado una ruta de poder indiscutible y de un cuerpo de serpentineros que se las trae, con el respaldo de un grupo de relevistas que saben hasta dónde pueden llegar y en qué momento tienen  que sacar todo su coraje y su poder, para dominar a los contrarios, en los trámites finales de los partidos.

Saben los Cardenales de antemano, que los Dodgers no son peras en almíbar, y que cada out que se fabrique, cada jugada que se desarrolle, cada batazo que se conecte, tiene tanto de largo como de ancho, y que cualquier parpadeo, puede ser fatal. Sobre esto, nada más hay que preguntarles a los muchachos de los Piratas de Pittsburgh, quienes vieron como se les esfumó de sus manos la posibilidad de discutir el título de este año, en un abrir y cerrar de ojos.

Mike Matheny, el piloto de los Cardenales, sabe a ciencia y paciencia que en ninguno de los pasajes de todos y cada uno de los juegos, podrán darse sus jugadores muchas libertades, porque en el razonamiento del béisbol cuando se está en las finales, cualquier cosa es ventaja, como lo es para ellos, el jugar sus dos primeros compromisos en su parque de pelota. De esos dos compromisos, se sabrá mucho sobre el ganador de la corona, porque los tres siguientes, se jugarán en Los Ángeles, en donde los Dodgers, no son fáciles de derrotar.

Los Dodgers cuentan con poder al bate, manejan la experiencia de sus jugadores con la tranquilidad que permite hacerlo cuando se llega a estas instancias de la temporada, que su grupo de lanzadores tomó un descanso que le puede ser beneficioso para encarar la gran final, y sobre todo, porque los abridores pueden encajar, sin contratiempo alguno, en la rotación que fije su timonel, Don Matinngly, a la hora de presentarse a cumplir con cada desafío.

El boricua Carlos Beltrán es el motor de los Cardenales, de ello no cabe duda, y de manera contundente en estas jornadas de postemporada; y el novato cubano Yasiel Puig, lo es por los Dodgers, por lo que la experiencia del pelotero puertorriqueño puede ser decisiva a la hora de la verdad.

Si los Dodgers continúan  con el accionar que traen desde junio pasado, los Cardenales sufrirán muchísimo para llegar a la Serie Mundial, a menos que sus lanzadores encuentran desde la loma de los suspiros, las maneras de que los bates de los Dodgers hagan muchos movimientos contra la brisa y no tropiecen a la esférica en los momentos cruciales, en cuyas fases, hasta donde hemos visto, se han convertido en un verdadero dolor de cabeza para sus rivales.

Escogemos a los Cardenales para ir a la Serie Mundial. Y de una vez por todas, no crean que eso se pueda convertir un pronóstico. Simplemente es una consideración sobre lo que nos ofrecen ambas novenas.

La Serie Mundial, entonces, estaría en las manos de los Medias Rojas, de Boston, por la Liga Americana, y los Cardenales, de San Luis, por la Liga Nacional.-

Sobre Antonio Andraus

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