Val Kilmer. (Imagen: archivo internacional-VBM).
Uno de los rostros más reconocidos del cine de los años 90, el de Val Kilmer, especialmente como protagonista de una de las versiones de Batman, dejó de existir a los 65 años. La noticia fue confirmada en las primeras horas de este miércoles por diversos medios internacionales.
En los últimos años, el actor había enfrentado complicaciones de salud derivadas de un cáncer de garganta que le fue diagnosticado en 2015.
Nacido en Los Ángeles el 31 de diciembre de 1959, Kilmer construyó una carrera marcada por papeles icónicos. Desde su rol como “Iceman” en “Top Gun” hasta su recordada interpretación de Jim Morrison en The Doors, su talento y presencia en pantalla dejaron huella en la industria cinematográfica.
Según informó The New York Times, su hija Mercedes confirmó que la causa de muerte fue una neumonía. En 2014 había comenzado su lucha contra el cáncer, y aunque logró superarlo, las secuelas de los tratamientos incluyeron la pérdida de la voz.
Su debut en el cine llegó en 1984 con “Top Secret”, una comedia que lo presentó ante el público. Pero fue en 1986 cuando alcanzó la fama internacional con “Top Gun”, compartiendo escena con Tom Cruise. Alto, carismático y con una presencia magnética, Hollywood lo adoptó como uno de sus galanes del momento.
En la década siguiente, su versatilidad lo llevó por distintos géneros. Participó en títulos como “Willow, Kill Me Again” y Billy the Kid, pero fue su transformación en Jim Morrison, bajo la dirección de Oliver Stone, lo que lo consolidó como un actor de peso.
Kilmer como Jim Morrison en «The Doors». (Imagen: archivo internacional- VBM).
En 1995, sumó dos títulos emblemáticos a su filmografía: “Batman Forever”, donde interpretó a Bruce Wayne, y “Heat”, el clásico policial dirigido por Michael Mann, en el que compartió elenco con Al Pacino y Robert De Niro. Su papel como Chris Shiherlis, aunque secundario, fue destacado por la crítica especializada.
En “El Santo” (1997), Kilmer demostró nuevamente su capacidad para transitar géneros diversos, asumiendo el rol de un ladrón sofisticado en una película de suspenso y acción.
Durante los 2000, su presencia en la pantalla fue más esporádica, aunque tuvo apariciones en películas como “Déjà vu” (2006). Con el paso del tiempo, su comportamiento excéntrico y algunas controversias lo alejaron de los grandes proyectos de Hollywood.
El diagnóstico de cáncer, confirmado por él mismo en su autobiografía “I’m Your Huckleberry” (2020), marcó un antes y un después en su vida. Las intervenciones médicas necesarias para tratar la enfermedad incluyeron dos traqueotomías, lo que le impidió volver a hablar con normalidad.